Mi hermana me ha puesto un gps para controlar donde estoy
La colocación de un dispositivo de geolocalización (GPS) sin su consentimiento con la finalidad de controlar sus movimientos puede constituir una intromisión ilegítima en su derecho a la intimidad, e incluso, en determinados casos, un ilícito penal, especialmente si existe un control continuado de su ubicación.
Asimismo, si además se han producido amenazas, estos hechos podrían ser constitutivos de un delito, cuya valoración dependerá del contenido concreto de dichas manifestaciones.
En cualquier caso, resulta fundamental confirmar la existencia del dispositivo, así como el contexto en el que se han producido los hechos.
Le recomendaría, en primer lugar, retirar o inutilizar el dispositivo si tiene acceso al mismo, y recopilar cualquier prueba (mensajes, grabaciones, etc.). Posteriormente, puede valorar la interposición de una denuncia ante las autoridades.
Para un análisis más detallado de su situación concreta y de las acciones a ejercitar, sería necesario examinar las circunstancias específicas del caso.